¿Por qué leer? Mitos y consejos

El prejuicio popular dicta que la gente que no lee es ignorante, incluso hasta torpe. Es por esto que son pocos los que reniegan del hábito de la lectura al ser consultados, pero lo más importante es ser sinceros con uno mismo y en esta entrada podrás encontrar orientación para una autoevaluación.

Antes de entrar a fondo, vamos a dar algo de contexto respecto al hábito lector a nivel nacional.
La investigación del Comportamiento Lector realizado por el Consejo de la Cultura y el Centro de Microdatos de la Universidad de Chile, arrojó que un 84% por ciento de los chilenos no comprende adecuadamente lo que lee, tendencia que se acentúa aún más en las personas mayores de 35 años. 
        (Fuente: Radio U de Chile, clic acá para revisar)
El estudio realizado por la OCDE, grupo al que pertenece Chile, reveló que el 48% de los chilenos no comprende lo que lee y sobre el 62% no puede resolver problemas matemáticos.
        (Fuente: 24 hrs, clic acá para revisar)

Las razones de por qué no se lee son demasiadas y de las más variada Indole. Hay fundamentos económicos como el impuesto al libro, en el ámbito pedagógico se habla del poco fomento de este hábito a temprana edad. Hay otras posturas que acusan al sistema que consume al individuo entre las obligaciones laborales y del hogar, dejando un disminuido tiempo para las actividades de ocio y recreación. Estas son sólo algunas aristas de un debate que tiende hacia el infinito, misma razón por la que no va a ser tema de desarrollo en esta ocasión. Como sugerencia, dejamos un video de booktube del canal El Librero de Valentina que le dio desarrollo a esta interrogante.


Antes de continuar, es necesario despejar camino y derribar algunos mitos: leer no es algo que te va a volver inteligente, ni es sinónimo de intelecto ni mucho menos te va volver una persona más buena. El contenido de lo que lees es lo que eventualmente puede potenciar estos aspectos (la mayor de las veces apoyado por el labor docente), pero en si, adjudicar inteligencia al simple hábito de leer suena más a una campaña de marketing que a cualquier otra cosa.

Tener el hábito lector es una herramienta complementaria, en el sentido que va directo a reforzar, de una u otra manera, el resto de tus otras habilidades. Podemos referirnos a este hábito como un potenciador de lo que ya eres. Esto no discrimina a áreas del desarrollo, va a ser una herramienta útil tanto para la persona que trabaja en escritorio, como para un deportista o músico.

Son muchos los falsos mitos de superioridad que rondan al hábito lectura.

A continuación, sugerimos tres tópicos, que abordan la idea de cuáles son los síntomas que acusarían la necesidad de adquirir el hábito lector, y consiguientemente se desarrolla la idea de por qué leer. Aclarar que los síntomas por lo general no son algo grave e irreversible, al contrario, son fácilmente superables si se disciplina a la lectura.


1) Sintomas que acusan falta de lectura:

Tener un cierto manejo de la lengua es útil no sólo para expresarse, sino también para comprenderse uno mismo, ya que finalmente, todas lo que ocurre dentro de nosotros debe ser traducido a palabras para poder sacarlo al exterior.

El escritor Ernest Hemingway en su cuento “El Invicto” se refiere brevemente a esta idea a través de un torero que protagoniza su relato:
“Pensaba en términos taurinos. A veces pensaba algo y la jerga completa no le venía a la cabeza y era incapaz de expresar el pensamiento. Sus instintos y su saber funcionaban de manera automática, pero su cerebro funcionaba lentamente y en palabras.”

La necesidad de lectura impacta de manera general y transversal, tanto a nivel a personal, familiar y profesional. Bajo este contexto, se presentan un conjunto de situaciones cotidianas que acusan la necesidad del hábito lector.

  • Mala Ortografía/redacción: Un clásico popular ¿no? El autocorrector de los sistemas informáticos ha ayudado a ocultar esta falencia en parte, pero a no desesperar que tiene una rápida corrección.
  • Frustración en situaciones conflictivas: Te encuentras en una discusión o un debate, y te restas de responder porque no sabes, o no encuentras las palabras para expresar esa idea o sentimiento, con la frustración que dentro de ti esta esa “sensación” de tener una postura es clara.
  • Frustración con uno mismo: incapacidad de reconocer y/o traducir en palabras las emociones propias, estados de ánimo o ideas.

Hay que dejar de ver como solución a los soportes informáticos (autocorrector), esto sólo es un “efecto placebo” que si bien nos ayuda en le momento, por lo general no nos corrige para el día de mañana.


2) ¿Por qué leer?

A continuación, detallamos algunos beneficios de adquirir el hábito lector. Como dijimos anteriormente, estos beneficios son transversales, y van a ir en directo beneficio del lector, sea cual sea su ocupación. Desde el futbolista del Barcelona hasta la persona que vende confites fuera del estadio:

  • Conocerse uno mismo: Todas tus sensaciones y emociones van a ser “traducidas” con mayor facilidad en forma de palabras, tal como decían los toreros de Hemingway.
  • Mejorar comunicación con el entorno: Ser un lector habitual te da inmediatamente una ventaja competitiva en el ámbito educacional o laboral, sin importar la especialidad que te encuentres desarrollando. Con los malos índices de lectura en el país, lamentablemente el tuerto se hace rey en el país de los ciegos.

Hay que ser sinceros y aclarar que estos resultados no son inmediatos. Recuerda que el cerebro es un músculo y el inicio va a ser lento y molesto, tal como cuando empiezas con una rutina de ejercicios, las primeras sesiones puede que sean incómodas y te van a invadir los deseos de abandonar. Pero recuerda que no existe el cambio indoloro, esa molestia decanta a medida que te mantienes constante y de a poco vas a ir notando los cambios. Raya para la suma, es mucho más el beneficio que en comparación a ese pequeño esfuerzo inicial que te puede frustrar a ratos.


3) Y bueno… ¿Por dónde empiezo?

Esta es otra pregunta que ha sido ampliamente abordada por canales de booktube. Aqui presentamos algunos puntos que pueden ser relevantes:

  • Redes sociales: Sigue algunos canales de booktube. Ellos fomentan el hábito lector y tienen diversos videos con tips para empezar en este camino. Algunas sugerencia pueden ser "El librero de Valentina" y "Clau reads books".
  • Sinceridad con uno mismo: Busca lectura respecto a lo que a ti te gusta o te llama la atención. No empieces a leer de inmediato a Shakespeare porque “se supone que es bueno”. Sinceridad ante todo.
  • Más allá de la escuela: La literatura es mucho más de lo que viste en la sala de clases. Sólo debes incentivar tu curiosidad y explorar sugerencias en internet guiado siempre por tus gustos y preferencias.
  • No hagas caso de los haters: Cuando la saga Harry Potter se hizo popular en Chile gracias a las películas, internet se polarizó entre los que amaban la saga y los que la criticaban. En lo personal, no soy un seguidor de la saga, pero si agradezco que haya tenido a toda una generación leyendo e impaciente por seguir haciéndolo mientras esperaban la nueva entrega.
  • No todo es ficción: Si lo tuyo no es la literatura, puedes leer papers o publicaciones científicas de todas las áreas del conocimiento. Una buena recomendación para comenzar a explorar en estos textos es la revista digital Scielo ¿cómo busco un paper? En google sólo debes escribir “tema que me interesa” + “scielo”.
En la revista científica Scielo siempre se puede encontrar algo de tu interés.

En resumen, el hábito lector es una herramienta transversal y debería ser popular. Te vas a ver beneficiado, sea lo que sea a lo que te dediques en tu día a día. Cualquiera sea tu meta, el hábito lector va a potenciar tus cualidades para poder alcanzarla.

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