Vicente Huidobro: el poeta rockstar

“Y sobre el camino
Un caballo que se va agrandando a medida que se aleja”
(De Altazor, Canto IV)
Si hay un error político o protocolar es que un Nobel caiga dos veces en un mismo país bajo una misma categoría. Esto ocurrió en Chile con la poco explorada Gabriela Mistral en 1945 y posteriormente Pablo Neruda en 1971. La cuota geopolítica se encuentra más que agotada por lo que difícilmente sea un evento que se vuelta a repetir en un futuro cercano.

A pesar de lo anterior, siguió habiendo candidatos desde esta parte del mundo para el gran galardón de las letras. Nicanor Parra era uno de ellos quien tenia más que asumido que su postulación era poco viable por la particularidad que se dio con Mistral y Neruda. Desde 1995 en adelante, fueron diversas las postulaciones del antipoeta. A este grupo de aspirantes se sumó también el poeta Vicente Garcia-Huidobro, que, como no es de sorprender, ni en Chile fue lo suficientemente reconocido. En efecto, terminó siendo la Academia Irlandesa quien en 1926 solicitó el Premio Nobel para el chileno que entonces merodeaba sus 33 años.

Retrato de un joven Vicente Huidobro.

Es posible que la desatención de la academia nacional sobre la figura Huidobro en sus años de actividad, tenga que ver con que sus costumbres no pasaron desapercibidas para la conservadora sociedad chilena de la primera mitad del siglo XX. La vida de Vicente Huidobro tiene tantos episodios peculiares, extraños, provocadores y curiosos, que al compilarlos, perfectamente se puede hacer el símil con cualquier estrella de rock. Dicho de otro modo, se puede decir que el paso del poeta por la vida fue de todo, menos convencional. En el presente artículo se busca dar revisión a algunos episodios de su vida que destacan por su singularidad, y que van más allá del hecho que se codeaba y se trataba de igual con los grandes de la vanguardia de su época.


UN PEAKY BLINDERS CREADOR

Perteneciente a una familia acomodada, Vicente Huidobro pudo dedicarse de muy joven a un oficio que pareciera ser destinado principalmente a las clases altas: la labor de escribir. Si bien, se le identifica como poeta, en su producción también dejó novelas, ensayos, escritos periodísticos, y otras producciones de más compleja clasificación. En 1916, con poco más de 20 años, viajó a Europa y conoció a la vanguardia de la época: pintores, poetas y escritores, que desafiaban la tradición y buscaban nuevas posibilidades para su arte. Esta comunidad fue un caldo de cultivo para que el chileno desarrollara su propia concepción de la poesía, fundando así el Creacionismo. ¿Pero que es el Creacionismo? Lo más consecuente es exponer la definición que en 1914 el propio Huidobro plasmó en su manifiesto “Non Serviam”:
“El poeta, en plena conciencia de su pasado y de su futuro, lanzaba al mundo la declaración de su independencia frente a la Naturaleza.

Ya no quiere servirla más en calidad de esclavo.

El poeta dice a sus hermanos: Hasta ahora no hemos hecho otra cosa que imitar al mundo en sus aspectos, no hemos creado nada. ¿Qué ha salido de nosotros que no estuviera antes parado ante nosotros, rodeando nuestros ojos, desafiando nuestros pies o nuestras manos?

Hemos cantado a la naturaleza (cosa que a ella bien poco le importa). Nunca hemos creado realidades propias, como ella lo hace o lo hizo en tiempos pasados, cuando era joven y llena de impulsos creadores”
Retrato de Vicente Huidobro a lo Peaky Blinders por Jean Arp.


VOTE POR HUIDOBRO PARA PRESIDENTE

El país venía saliendo de dos golpes de estado en 1924 y 1925 correspondientemente. En ese último año se llevó a cabo la primera elección directa de presidente de la república en la historia del país, según lo estipulaba la última Constitución promulgada ese mismo año. Esta nueva carta magna ponía fin al régimen parlamentario y daba inicio a un nuevo régimen presidencialista.

Ese mismo año, Huidobro regresaba de Europa para ser proclamado candidato a la presidencia por la "Gran Convención de la Juventud Chilena", que incluía a la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECH). En ese tiempo, también, el poeta fundó dos publicaciones, “La Reforma” y la revista “Acción”. En esta última hizo numerosas publicaciones que criticaban fuertemente al estado. A continuación, se presenta un extracto de la publicación titulada “Balance Patriótico·” donde arremetía sobre la injusticia:
“…¿Y la justicia? La justicia de Chile haría reír, si no hiciera llorar. Una justicia que lleva en un platillo de la balanza la verdad y en el otro platillo, un queso. La balanza inclinada del lado del queso. Nuestra justicia es un absceso putrefacto que empesta el aire y hace la atmósfera irrespirable. Dura o inflexible para los de abajo, blanda y sonriente con los de arriba"
También, en otros pasajes de la misma publicación, clamaba por un recambio político:
“…Todo lo grande que se ha hecho en América y sobre todo en Chile, lo han hecho los jóvenes. Así es que pueden reírse de la juventud. Bolívar actuó a los 29 años. Carrera, a los 22; O’Higgins, a los 34, y Portales, a los 36. Que se vayan los viejos y que venga juventud limpia y fuerte, con los ojos iluminados de entusiasmo y de esperanza"
Tras el asalto a la FECH y un par de episodios que incluyeron atentados, finalmente Huidobro bajó su candidatura en apoyo a José Santos Salas, el candidato de izquierda que perdería las elecciones frente a Arturo Alessandri. Posteriormente Huidobro volvió a Francia.

Propaganda política del candidato Huidobro.


POLÉMICO SECUESTRO

Corría la noche del 11 de marzo de 1924 en Francia, Vicente demoraba más de la cuenta en llegar a su casa, donde lo esperaba su entonces esposa Manuela Portales Bello (descendiente de Diego Portales y Andrés Bello). Este suceso era de esperarse en aquel ambiente bohemio, pero los temores de su esposa se confirmaron al recibir una esquela que confirmaba que no volvería a ver más a su esposo. La información no tardó en difundirse, y pronto la morada de la pareja estaba atestada de prensa, policías y representantes de la embajada de Chile. Una pareja amiga del matrimonio, el pintor español Juan Gris y su pareja Josette acompañaron a Manuela durante todo el agitado proceso.

Los peritajes de la policía encontraban que algo no calzaba en los hechos que se sucedieron a la desaparición. A los tres días, Vicente Huidobro se presentó en la puerta de su casa con aspecto ajado, pero eso no era todo, sino que traía un pijama bajo el brazo. Responsabilizó a una sociedad secreta de lo sucedido, pero la policía nunca pudo encontrar rastro alguno de su existencia.

En el libro Chilenos en París de René de Costa, se recogen las impresiones del poeta de este episodio:
Sé que muchos se rieron del atentado de que fui víctima —dice—. Los periodistas echaron el asunto a la broma. Y créame que sólo fue despecho. Cuando regresé a esta casa, un centenar de gacetilleros me esperaba. Los había de todos los periódicos del mundo: ingleses, americanos, franceses, rusos, suecos, italianos... Todos querían saber. Todos querían ser los primeros en dar la clave. Y a todos los eché de casa sin decirles nada”
Tras el vergonzoso altercado, Juan Gris y Josette no volvieron a tomar contacto nunca más con el poeta.

Retrato del poeta con su esposa Manuela Portales.


EL TELEFONO DE HITLER

En 1945 Vicente Huidobro, partió al viejo continente a tomar registros de la segunda guerra mundial en calidad de corresponsal acreditado por el diario La Nación de Montevideo. Fue el único corresponsal de guerra de lengua española en los frentes aliados. Sus registros también fueron publicados por grandes consagrados como la BBC.

En su extenso epistolario publicado, se recopilan varios episodios interesantes de su estadía en el frente. El ambiente de guerra es descrito en una carta fechada el 17 de mayo de 1945, enviada por el poeta a su amigo el pintor chileno Luis Vargas Rosas: 
"He pasado trece días en Alemania. No te imaginas qué días, los días más históricos del mundo. Algo vertiginoso. Unos días que valen un siglo de existencia. Llegué al frente con ansias de vengar mis heridas, pistola en mano y con mi Mauser quitado por mí mismo a un oficial alemán"
Es en esta correspondencia con el pintor chileno donde se presenta un curioso episodio. Huidobro reafirma el mito de la posesión del teléfono de Hitler: 
“La verdad es algo demasiado teatral y para epatar (sic) provincianos y alemanes romanticones. Hay cosas de un mal gusto que te daría risa. Tu amigo, el autor de Altazor, se robó el teléfono de Hitler para su museo particular de recuerdos de guerra”
El objeto actualmente se exhibe en el museo de su casa en Cartagena.

Imagen del teléfono dispuesto en el museo del poeta en Cartagena.


RETRATADO POR LOS GRANDES

No cualquier persona tiene el privilegio de haber sido retratado por los grandes pintores de vanguardia. Este fue el caso del poeta chileno, que en su estadía en Europa se codeó con toda una generación que quedaría grabada en la posteridad.

Huidobro le dedicó su libro "Ecuatorial" en 1918 al cubista Pablo Picasso. En réplica a esto, en 1921 Picasso dibujó el retrato del poeta, que incluso al día de hoy goza de cierta fama y vigencia. Vicente incluyó esta obra en su libro "Saisons choisies" publicada el mismo año.

En el viejo continente, Huidobro hizo muy buena amistad con el dadaísta Hans Arp, con quien escribió a cuatro manos “Tres inmensas novelas” (Trois Nouvelles Exemplaires) que se publicaría en 1931. Este libro incluye en sus primeras páginas un retrato del poeta por el mismo Arp.

De izq. a der.: Retrato por Jean Arp y retrato por Pablo Picasso.


ULTIMAS PALABRAS Y EPITAFIO

En 1947 Huidobro sufre un derrame cerebral que sus médicos atribuyen como consecuencia de sus heridas de guerra. Hubo restos de metralla que nunca pudieron ser retirados de su cuerpo. En el libro La guerrilla literaria (1997), la periodista Faride Zerán, da cuenta de este episodio y de la particular personalidad del poeta. Pasó sus últimos días junto a su familia y dependiendo de un estanque de oxígeno, se refería a su esposa como “la viudita” y rechazó hasta el final la presencia de un sacerdote para que le realizara la extremaunción. Con sus últimas energías vitales se dirigió a su amiga Henriette Petit que lloraba desconsolada a su lado, y pudo articular al fin sus palabras finales: “cara de poto”.

Dando cumplimiento a sus deseos, fue enterrado en una colina frente al mar. Su hija mayor, Manuela, y Eduardo Anguita escribieron el epitafio: “Aquí yace el poeta Vicente Huidobro / Abrid la tumba / Al fondo de esta tumba se ve el mar».

Epitafio de Vicente Huidobro.

La vida de Vicente Huidobro fue desenfrenada, llena de excesos y extravagancia que sólo podía permitirse en esa época alguien de su posición social. Aparte de toda la contundente obra que dejó, complementariamente su vida también merece un análisis aparte por las llamativos y singulares episodios que en ella se presentan. Sin dudas, todo un rockstar.

Extracto de obra poética de Huidobro.

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