Robert Eggers: El nuevo cine contado con viejas historias
Una buena historia va más allá de su género, es más, hace uso de este sólo como una excusa para poder llegar a puerto. Por el contrario, cuando la historia se limita a su género, esta se somete a una estructura ya conocida, y al cumplimiento de clichés instaurados por la tradición de las obras predecesoras de dicho género.
En el mundo del cine, los últimos años, se ha hablado de un boom en el género de terror con la aparición de películas que se han superpuesto al cliché, para contar historias auténticas donde queda desterrada la concepción comercial del género cinematográfico. Parecen haber quedado atrás las viejas muletillas que prácticamente obligaban a incluir en el metraje algún monstruo que apareciera de la nada en pantalla para “hacer saltar del asiento al espectador”. En este grupo encargado de traer una esperanzadora nueva sangre se encuentran: Jennifer Kent (The Barbadook) quien hizo escuela con Lars Von Trier, Ari Aster (Midsommar) y Robert Eggers en quien nos vamos a enfocar en esta oportunidad.
El director oriundo de New York, comenzó como diseñador y director de producciones teatrales, de ahí que no sorprenda la preocupación por el montaje y la fotografía que imprime en sus producciones. Debutó con The Witch el 2015 y se promocionó masivamente como el nuevo éxito del género de terror. Esta clasificación hizo incomodar a la gran fanaticada del género, que no se identificó masivamente con la cinta y la razón era obvia: no se trataba de una cinta de terror. Vender la producción de Robert Eggers como terror, es promocionarlo en una categoría que le queda pequeña, respecto a lo que se entiende comercialmente como cine -terror. Someterlo a esa clasificación fue un error incluso financiero.
The Witch el 2015 y The Lighthouse en 2019 son las dos producciones a la fecha de R. Eggers.
Pero hasta el momento sólo se ha dicho lo que no es su producción, por lo que el deber dicta tomar responsabilidad de la duda natural: ¿Entonces, qué es el cine de Robert E.? La respuesta es bastante subjetiva, pero se van a enumerar algunas de las características de sus cintas que pueden arrojar un poco de luz en el asunto. Todas sus historias hasta ahora son de épocas pasadas, The Witch ocurre en la Inglaterra del siglo XVll y The Lighthouse a finales del siglo XlX (actualmente, se encuentra desarrollando The Northman que trata sobre vikingos). En todas estas hay una inclinación por desarrollar el relato en torno a las creencias y costumbres de las personas en esas épocas. Si hubiera que dictaminar sobre la clasificación de su obra en base a los dos puntos antes planteados, se podría decir que lo más cercano es referirse a ella como un ejercicio de Thriller Folclórico. Pero esta es una clasificación algo difícil de vender, no es de extrañar por lo tanto, que los inversionistas busquen hacerla pasar en una categoría más comercial.
A continuación, se va a profundizar en las obras del director, destacando las principales características que lo diferencian de sus contemporáneos y que lo posicionan como la nueva gran promesa del cine. Esto se va a llevar a cabo SIN SPOILERS, en busca de que los que desconocen las cintas del director, se puedan aventurar en ella sin problemas
Un factor que enriquece bastante la narrativa visual del director es la composición de imágenes. No es de extrañar que saque provecho de la experiencia de sus primeros años como diseñador, para volver el montaje y lo estético una fortaleza en su obra. Los momentos claves y reveladores de sus relatos, son mostrados en escenas que destacan por su belleza, como si se trataran de obras de pintura. Esto ocurre en los momentos de quiebre en The Witch, sobretodo en su gran desenlace, pero donde más explosiona este recurso es en The Lighthouse. En su póster promocional se rinde homenaje a la obra del pintor alemán Sascha Schneider, específicamente a su obra "Hipnose" de 1904.
El arte imitando al arte, por Robert Eggers.
Otro factor relevante que diferencia a este director de sus contemporáneos, es el gran manejo del tiempo que muestra al momento de relatar historias. Su cine no es acelerado, ni busca desesperadamente sorprender en los primeros cinco minutos de metraje. Es muy probable que esta sea la razón por la que no enganchó a la mayoría de la fanaticada del cine terror. En sus historias las esperas son justificadas y se orientan hacia una narración claustrofóbica e incremental, que alcanza su climax en escenas que explicamos en el punto anterior. Su obra se acerca bastante al ritmo y sensación que deja la literatura de Edgar Allan Poe o Lovecraft. De hecho, The Lighthouse según palabras del mismo director, es una adaptación de un relato de Poe. The Witch por su parte, también tiene una estructura de literatura tipo relato corto, donde el desenlace ocurre en los últimos cinco minutos del metraje logrando un eficaz impacto de cierre.
Las películas del director evocan lo mejor de la literatura de terror clásica.
Sin duda, la incipiente producción de este director promete. En un futuro no tan lejano, no sorprendería verlo en los grandes podios recibiendo la estatuilla dorada. Es de esperar que siga proliferando con sus obra para que, de una vez por todas, supere la tediosa barrera de la clasificación por género, y su material finalmente se venda como los grandes del cine de autor: sólo con su nombre.
The Witch (2015)
The Lighthouse (2019)



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